EL TE

                LOURDES PRAT: Autora de "EL GRAN LIBRO DEL TE" Ed. RBA Integral
Desde el origen del hombre se utilizan remedios naturales para vencer o paliar enfermedades. Una de las plantas básicas en la Medicina China es la Camelia Sinenesis; el Té. Cada vez más tendemos a utilizar la fitoterapia como se hacía antiguamente, y esto se debe a que la medicina natural potencia los procesos de curación sis los efectos secundarios que provocan los medicamentos convencionales.
La Camelia Sinensis; el TÉ,  es una de las más de 3000 plantas curativas que se utilizan desde hace siglos.

Llamamos té a la infusión de hojas y brotes de la planta Camelia Sinensis. Aunque a veces, y sobretodo en algunos países se le llama té a otras infusiones de hierbas.

El té tiene un origen, historia y leyenda fascinantes. Estas páginas están principalmente dedicadas al té provinente de la Camelia Sinensis, en sus distintas variedades.
La costumbre de infusionar  las hojas de té para dar  buen sabor al agua hervida se utilizó por primera vez en la China hacia el 2500 a. C. El té entró en contacto con los europeos por primera vez cuando los portugueses llegaron a  la India en 1497, en aquella época ya en la India el uso del té estaba muy extendido. El primer cargamento de té llegó a Europa por Amsterdam (Holanda) 1610, por iniciativa de la Compañía de las Indias Orientales. En Francia no se consume té hasta 1635 ó 1636. En Inglaterra, el té negro llegó a través de Holanda y de los cafeteros londinenses que lo popularizaron a partir de 1657. El consumo de té empezó a ser consumido de manera popular en Europa, entre los años 1720-1730.

El nombre científico del té es THEA
Los chinos llaman al té: Tcha
En los libros clásicos de medicina China se denomina a la planta del té con nombres como: T’o, She, Chia, Ch’uan y Ming.
La palabra “TÉ” que utilizamos en castellano proviene de la derivación del nombre utilizado por el dialecto chino amoy; t’e (pronunciado “TAI”).
Esta palabra llegó a Europa a través de los comerciantes holandeses y los navegantes chinos del puerto de Amoy, en Fujian (China). Los holandeses adaptaron la palabra a su lengua escribiendo: THEE.
Los alemanes utilizan la palabra; TEE, en Italia; TÈ, en Español; TÉ, los noruegos, daneses, suecos y malayos; TE, en Inglaterra y Hungría; TEA, los franceses le llaman TEA, en Lituania se denomina; TEJA, en Finlandia; TEE, en coreano; TA, en cingalés; THAY, en tamil; TEY, en Afganistán, India, o  Bangladesh lo llaman CHAI, igual que en los países árabes. En Rusia se denomina; TCHAI, los portugueses le llaman; CHA (derivado del chino cantonés).
 En Al-Andalus se llamaba "shay" a todo tipo de infusiones hechas con hiervas o flores, incluido el té.
Este tipo de bebidas eran las más populares en la época de Al-Andalus medieval, el “sharab” se hacía con granadas machacadas y canela, y el té se bebía mezclado con frutas, agua de rosas, agua de azahar, menta…

Los brotes de té contienen diversos componentes hidrosolubles que encontramos en cada infusión. En el té verde podemos identificar más de trescientos cincuenta componentes. La composición química de los brotes y las hojas de té pueden variar dependiendo de las características genéticas de cada planta y de las condiciones agro-climáticas.
La mayoría de los componentes químicos del té nos ayudan a prevenir enfermedades.
Una taza de té contiene alrededor de 172 miligramos de flavonoides. Se estima que el tomar una taza de té podría causar un efecto positivo inmediato y el tomar alrededor de 3.5 tazas de té podría producir un efecto continuo
Los primeros tratados y escritos sobre el té los encontramos en China. Durante la época de las Seis Dinastías (222 a 589 d.C.) el té se utiliza principalmente como medicina, y es partir de la dinastía Tang (618 al 907 d.C.) cuando su consumo se extiende por toda China creando la costumbre de beberlo en las comidas. La popularidad del té da lugar a la creación de poemas, cantos, rituales, e incluso, la escritura de importantes tratados sobre el uso de la bebida. En algunas zonas pobladas por los nómadas, el té pasó  ser un elemento básico de la dieta alimentaria.
En el año 780 d.C. aparece el primer libro dedicado exclusivamente al té, Su autor, Lu Yu, originario de Hou Pei (China Central), era seguidor de las enseñanzas de Confucio.
Su gran tratado filosófico sobre el té, el Ch’a Ching o Libro del Té, está formado por tres volúmenes que hablan de la historia del té, de la planta en general, material necesario para el cultivo, poda, recolección y manufacturación de las hojas, así como métodos y rituales para efectuar la infusión. La obra de Lu Yu va acompañada de poemas y textos que exaltan los beneficios que el té procura al cuerpo y el alma..
El Ch’a Ching se convierte en el libro de referencia para los amantes del té, cultivadores y comerciantes.

Fue en China dónde se descubrió casualmente, que de un pequeño árbol salvaje se podía obtener una deliciosa bebida con propiedades terapéuticas.
Cuenta la historia que 2737 años antes de Cristo existía en China un emperador llamado Shen Nung, conocido popularmente como; El labrador del Cielo, al que se le creía un antiguo Dios convertido en hombre con la misión de transmitir sus conocimientos a la humanidad. A Shen Nung se le atribuye también el descubrimiento de la medicina china.
Según se desprende de la leyenda, El labrador del Cielo enseñó a los hombres a trabajar la tierra y a utilizar las plantas para curar enfermedades. Shen Nung, también recomendaba a la población que hirvieran siempre el agua antes de ingerirla para evitar infecciones.
Estando un día  Shen Nung descansando bajo un árbol mientras hervía agua en una olla, se levantó un ligero viento que hizo desprender unas hojas del árbol, haciendo que cayeran en el recipiente que estaba al fuego. El emperador comprobó que el agua adquiría un ligero color dorado y que exhalaba un agradable aroma. Shen Nung, dejándose llevar por la curiosidad, probó el brebaje, el cual encontró muy agradable.  Acababa de descubrir la infusión de té. Shen Nung, como experto fitoterapeuta que era, no paró de experimentar con la planta, e incluso la utilizaba como antídoto de algunas plantas tóxicas o venenosas.
En Japón se atribuye el descubrimiento del té a Bodhidharma (495 d.C.) Bodhidharma fue el primer misionero budista de China, hijo de un rey indio; el monje asceta, viajaba en peregrinación a China, cuando, vencido por el cansancio, quedó tendido al borde del camino, sumido en un profundo sueño. Al despertar, llevado por la ira, el remordimiento y la rabia de haberse dejado vencer por el cansancio, cogió un cuchillo y se cortó los párpados arrojándolos a la tierra para que nunca más le volviera a suceder lo mismo. Los párpados echaron raíces, y de cada uno de ellos nació un pequeño árbol del que Bodhidharma cogió unas hojas y se preparó una infusión. Fue entonces cuando el dignatario budista descubrió que semejante bebida alejaba el cansancio y lo hacía sentir extraordinariamente recuperado y fortalecido. El monje contó por doquier cómo había superado el cansancio gracias a las extraordinarias propiedades de la planta del té y lo introdujo en Japón al regreso de su peregrinaje, difundiéndolo por todos los templos budistas.
Nota: Curiosamente, “Cha”, en el ideograma japonés se utiliza para dar nombre al; “té”, y también al; “párpado”.
En Tibet se cuenta una bonita leyenda acerca del té de los monjes, elaborada con una receta ancestral que proviene de un monasterio tibetano.
Cuenta la historia que, los monjes preparaban una sabrosa infusión mezclando durante días, diferentes hojas de té, plantas y flores, depositándolas cuidadosamente sobre lingotes de oro. Al contacto con el metal precioso, se producía una misteriosa alquimia y el té absorbía un mágico aroma lleno de propiedades procedentes del oro.
Era un té con propiedades mágicas y de alto poder curativo.
En la mitología hindú, el principio de la energía femenina universal, el poder y la creatividad están representados por la diosa Shakti.
Shakti es la diosa madre, la creadora, la fuente de todo.
En la India se la representa y venera con el perfume del té de jazmín. La representación aromática de la diosa Shakti es el incienso elaborado con hojas de té mezcladas con jazmín. Su aroma es relajante y antidepresivo
El aroma del té verde es representativo del dios Shiva.
Shiva es el dios regenerador y es a su vez el dios el destructor. Forma parte de la trinidad hindú de dioses junto con el dios protector Vishnu, y el creador Brahma.
El dios Shiva destruye todo lo maligno. Es muy poderoso, y se le representa y venera con el aroma del incienso elaborado con té verde. El té verde en las creencias hindú es la conexión con la Conciencia Divina. El aroma del té verde nos relaja e induce a la meditación.





5 comentarios:

  1. Hola, Lourdes!
    He conocido tu blog, a través del facebook y el grupo naturalmente ecológico.
    Me gusta, sobretodo la parte del té!
    Te dejo la dirección de mi blog por si quieres hecharle un vistazillo y espero que te guste.

    alimentacionholistica.blogspot.com

    Saludos y estamos en contacto.

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    1. Gracias por tu amistad, Bego. Me uno a tu blog, es my interesante y lo recomiendo.
      Puedes publicar aqui cualquier noticia o articulo que quieras recomendar y poner el link.
      Esto es un BLOG abierto a todo el que aporte cositas interesantes de las que podamos aprender.
      Un abrazo

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  2. Hola Lourdes,
    muchas gracias por compartir tus conocimientos, nos quitamos el sombrero desde http://www.delica-te-zen.com tu blog respira originalidad e investigación, cosa que no es muy común por la red, te seguiremos a partir de ahora, un abrazo.

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  3. Muchas gracias, equipo de Delica-te-zen. Me encanta el juego de palabras de vuestra empresa. Os sigo en facebook,
    UTILIZAR ESTE BLOG PARA CUALQUIER PROMOCIÓN QUE TENGAIS O PARA LO QUE DESEEIS.
    Y contar conmigo para lo que os pueda ser de utilidad
    Prometo haceros una visita cuando vaya a SEVILLA.
    Un abrazo

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  4. Hola Lourdes,

    Enhorabuena por tu blog!!!! Unos amigos tenemos una discusión sobre si el te verde se puede guardar para beber más tarde. Y si al guardarlo se pierden sus propiedades. En tú libro "El gran libro del té", dices que los aceites esenciales se evaporan si dejas que se enfríe. ¿Conoces si hay algún estudio sobre esto? ¿Donde puedo leer algo para profundizar en el tema? He leido en algún sitio que pasadas tres horas se oxida y hace perder sus propiedades. ¿Sabes si esto es así?

    Gracias por tus comentarios. Un saludo.

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