domingo, 27 de mayo de 2012

PROPIEDADES del TÉ . BEBER SALUD



Los brotes de té contienen diversos componentes hidrosolubles que encontramos en cada infusión. En el té verde podemos identificar más de trescientos cincuenta componentes. La composición química de los brotes y las hojas de té pueden variar dependiendo de las características genéticas de cada planta y de las condiciones agro-climáticas.
La mayoría de los componentes químicos del té nos ayudan a prevenir enfermedades.
Una taza de té contiene alrededor de 172 miligramos de flavonoides. Se estima que el tomar una taza de té podría causar un efecto positivo inmediato y el tomar alrededor de 3.5 tazas de té podría producir un efecto continuo

                                 Principal Composición:

                                 40% de hidratos de carbono
                                 20% de proteínas
                                   2% de lípidos
                                   9% de minerales
                                   3% de cafeína o teína

                                 100 gramos de té seco, contiene:

                                  - Polifenoles 35%
                                  - Vitamina C 250 mg (en el té verde)
                                  - Vitamina E 100 mg
                                  - Vitamina B 11 mg
                                  - Beta-caroteno 15 mg
                                  - Fibras 20%
                                  - Clorofila 1%
                                  - Cafeína 3%


El té verde también contiene significativa cantidad de vitamina A, que protege las mucosas y el sistema cardiovascular, y reduce la oxidación del colesterol malo (LDL); y de vitamina B2, beneficiosa para la piel, el pelo, las uñas y la visión.

Los taninos contenidos en el té son de efectos moderados gracias a la presencia de polifenoles.

Sales minerales que encontramos en el té son; sodio, potasio, níquel, cobre, hierro, silicio, aluminio, magnesio, manganeso, potasio, fósforo, calcio, y un contenido importante de flúor.

Taninos catéquicos y derivados de los polifenólicos como los flavonoides, kenferol, quecetol y mirecetol.
Los taninos contenidos en el té son de efectos moderados gracias a la presencia de polifenoles

Otros compuestos minoritarios que también pueden encontrarse en el té son ácidos orgánicos como málico, succínico, oxálico y galoquínico; compuestos glucídicos como inositol, azúcares, gomas y pectinas.

Polifenoles; flavoides, teaflavina, tearubigina

Xantinas: cafeína, teobromina, teofilina

Los polifenoles representan más del 30% de la composición del té. Los polifenoles se caracterizan por su poder antioxidante y su capacidad para proteger el cuerpo de los radicales libres. El contenido en polifenoles está en relación directa con la edad de las hojas, cuanto más joven o tierna sea la hoja mayor es el contenido en polifenoles.
El té contiene varios tipos de polifenoles, pero los más abundantes son los flavonoides.
El 85% de los antioxidantes contenidos en una bolsita de té, se liberan durante los primeros 3 á 5 minutos de infusión. Una vez ingerida la taza de té, nuestro cuerpo percibe el poder de los antioxidantes pasadas dos horas tras la ingestión.
La capacidad antioxidante de los polifenoles del té hace que esta bebida se convierta en un cardioprotector. Los antioxidantes ayudan a bajar las concentraciones plasmáticas de colesterol y de homocisteína. La homocisteína es un aminoácido presente en el cuerpo. Su metabolismo está unido al metabolismo de algunas vitaminas del grupo B, especialmente el ácido fólico, la homocisteína aumenta en la sangre. Los niveles sanguíneos elevados de homocisteína aumentan el riesgo de que una persona padezca una enfermedad cardiovascular, (como un infarto de miocardio, un accidente cerebrovascular o problemas de circulación. La homocisteína está implicada en el desarrollo de la arteriosclerosis y reduce la flexibilidad de las arterias y de las venas.
 El 85 % de los antioxidantes contenidos en el té se liberan entre los 3 a 5 minutos primeros de la infusión.

El compuesto químico galato de epicatequina encontrado en el té es un reconocido energizante y antioxidante que favorece le pérdida de peso. Este mismo componente químico presente en el té tiene propiedades antioxidantes 200 veces superiores a la vitamina E.


En el té negro encontramos una considerable dosis de quercetina. La quercetina puede ayudar a prevenir que las células inmunológicas liberen histamina, el químico causante de las irritaciones, alergias, inflamaciones y estornudos.

Las catequinas contenidas en el té sobretodo, y en mayor cantidad en el té verde), son bactericidas que disminuyen considerablemente la acción del Streptococcus (bacteria que causa importantes infecciones, sobretodo en la caries y formación de la placa dental), reducen la posibilidad de contraer cáncer o cualquier tipo de tumor, nos protegen de las mutaciones genéticas, destruyen los virus de la gripe, reducen el nivel de estrés y la taxa de colesterol, y regulan la presión sanguínea.

La teína o cafeína del té tiene poder diurético, ayuda a eliminar líquidos y toxinas,  y estimula el organismo gracias a su efecto ligeramente excitante que ayuda a despejar la mente.
El contenido de teína o cafeína en el té puede ayudar a bajar los niveles de colesterol.
El té estimula ligeramente el sistema nervioso y cardiorrespiratorio, inhibe el sueño y
reduce la sensación de cansancio, relaja la musculatura lisa a nivel bronquial, uretral y de vías
biliares, estimula la contracción muscular y es diurético y astringente, hipolipemiante y
antiagregante plaquetario, y por su acción vitamínica P es venotónico y vasoprotector. La infusión de té poco concentrada puede ser eficaz en casos de irritación del
estómago, dolor de cabeza.  En estados febriles el té actúa como refrescante. Es recomendable el consumo de té para casos de  astenia psicofísica, diarrea, bronquitis, asma, coadyuvante en tratamiento de sobrepeso, arteriosclerosis e hiperlipidemia.


Los taninos contenidos en el té nos ayudan en casos de diarrea, gastritis, u otros trastornos digestivos. Los taninos son los causantes del sabor ligeramente amargo del té, y poseen propiedades astringentes.

El poder saciante del té nos ayuda en las dietas para mantener el peso

                             











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