Cuando plantas árboles, no tan sólo estas haciendo un hermoso acto de Amor y conexión con la Madre Tierra, sino que además, estás creando el paisaje de las generaciones venideras, convirtiéndote en un Guardián de la Tierra. -Lourdespf-
-Bajo el árbol amigo-
Cuando un árbol alcanza cierta edad y considerables dimensiones, cuando sus años son incontables y con nuestras manos abrazamos su tronco y sentimos una invitación a sentarnos y disfrutar de su hospitalidad, con seguridad podemos concluir que nos encontramos con un Ser Sagrado.
El espíritu es aquí palpable y nuestra mente puede impregnarse de su muda sabiduría, de su regeneradora Paz, y de un Incondicional Amor.